¿Cómo puedo dar alegría al Creador mediante mis decisiones si, en realidad, mi naturaleza egoísta y tendencias instintivas son la limitante esencial de mi existencia? ¿De qué manera puedo ser impulsado por encima de mi naturaleza egoísta para elegir libremente lo que le agrada al Creador?
¿En qué medida mi libertad depende del entorno con el cual me conecte? Si bien no puedo tener espiritualidad sin libertad, si mi libertad depende de mi imprescindible conexión con un entorno apropiado de espiritualidad, ¿no significa ello entonces que no hay libertad sin espiritualidad? ¿De manera tal, entonces que el supuesto libre albedrío no es lo que literalmente podría pensarse?
Si nuestra única responsabilidad son las actitudes e intenciones, y no las acciones externas, me pregunto ¿cómo puedo procurar actitudes e intenciones afines al Pensamiento de la Creación, de qué manera puedo propiciar en mi diario vivir actitudes e intenciones cónsonas con el amor incondicional, es decir, con el otorgamiento absoluto, que es el Atributo del Creador?
Por qué si el Creador es la única Fuerza que existe en el curso pasado estudiamos acerca de la línea de la izquierda y la línea de la derecha, una que acerca y otra que aleja? ¿Hay acaso dos bandos diferentes o enfrentados dentro del mismo Creador? ¿Cómo es posible que algunos eventos nos acerquen a Él y otros, en cambio, nos alejen? ¿Acaso estamos a merced de dos poderes distintos?