Mi papel es continuar estudiando la sabiduría de la Kabbalah, insertarme en un grupo decena para así estar en el entorno apropiado y luego, oportunamente, en tanto aprenda y ponga en práctica amar al prójimo como a mí mismo, compartir mis alcances en favor del bienestar de quienes me rodean, es decir, volverme un ser altruista como quiere el Creador para todas sus creaturas.
¿Qué hay de cierto en la hipótesis según la cual los seres en la medida en que avanzan en su desarrollo espiritual y, correlativamente, en sus sucesivas reencarnaciones, avanzan también de vida inanimada hacia los niveles más avanzados de vida hasta llegar a reencarnarse en seres humanos? ¿Qué dice al respecto la sabiduría de la Kabbalah?
¿El grupo del entorno apropiado debe estar conformado exclusivamente por estudiantes de Kabbalah o puede ser una confraternidad de espiritualidad de otra índole, como por ejemplo, grupos de apoyo terapéutico o de crecimiento personal?
Entender que el Creador es siempre bueno, es siempre otorgamiento y bondad, es decir, Altruismo absoluto. Que Él nunca cambia y que podemos ser transformados por Él para que nuestra naturaleza egoísta sea sintonizada con el pensamiento de la Creación, a fin de que aprendamos a recibir sólo para otorgar.
¿Qué ocurre si tengo altibajos, titubeos o caídas en el proceso de convertirme en cada vez más parecido al Creador? A menudo me siento inconstante, fluctuante e infirme en mi conexión con el Creador y, por lo tanto, siento que avanzo y retrocedo, en continuos altibajos. ¿Cómo puedo evitarlos y ser constante y decidido en el propósito de llegar a obtener equivalencia de forma con el Creador?
¿Cómo puedo mejorar mi comprensión del Creador y de mis deseos para pedirle al Creador que los corrija? ¿Hay acaso alguna metódica o procedimiento que contribuya a propiciar mi discernimiento del Creador y de mis deseos, a fin de pedirle yo luego al Creador que los corrija?